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26 de Junio de 2010

Gobiernos Corporativos

La literatura académica destaca la directa relación que existe entre el crecimiento económico, el desarrollo de los mercados financieros y gobiernos corporativos más transparentes, más responsables y que promuevan el respeto de los derechos de todos los accionistas que participan en la empresa. Mejores estándares de gobierno corporativo son también buenos predictores del aumento en la valorización de las empresas, del incremento en el pago de dividendos, de la ampliación del número de aperturas de empresas a la bolsa y, en definitiva, de un mercado de capitales más eficiente y con menores costos de financiamiento.

 
La idea de Gobierno Corporativo está trazada sobre la decisión de reglar las relaciones dentro de una organización. En efecto, este sistema busca aumentar la información que deben entregar las sociedades tanto a sus propios accionistas como al regulador que las fiscaliza; asegurar una adecuada fiscalización de los mercados; permitir que en éstos las operaciones sean más fluidas, dirigir y controlar las empresas con el fin de velar por la transparencia y permitir el conocimiento de cómo los directivos gestionan los recursos, proveyendo instrumentos de resolución de conflictos de interés entre los distintos grupos que interactúan al interior del sistema. Se preocupa  además de resguardar el interés de todos los accionistas, pero especialmente de los minoritarios, impidiendo que los mayoritarios puedan usar el control sobre la Compañía para extraer oportunísticamente valores de la empresa a expensas de los  financistas en general, lo cual tiende a ocurrir cuando la empresa es dominada por un accionista mayor, familia o grupo económico. Generalmente también se produce conflicto de interés entre los administradores a cargo de la gestión y los inversionistas tenedores del capital. Por una parte, los inversionistas necesitan del capital humano especializado de los administradores o controladores para generar rentabilidad sobre el capital financiero que poseen, mientras que estos últimos necesitan de los recursos de los inversionistas para materializar sus proyectos. Por eso, la idea de gobierno corporativo está trazada sobre la decisión de reglar estas relaciones.   

 
Aun cuando Chile es un ejemplo regional en materia de regímenes de administración social y derechos societarios, las prácticas internacionales en estas materias están continuamente en evolución y modernización. Siendo Chile un país que se define como plenamente inserto en la comunidad económica internacional ha sido necesario  adecuar la legislación a los estándares internacionales en la materia.  La ley  que concretó todo esto es la Ley Nº 20.382, la cual busca elevar los gobiernos corporativos de nuestras empresas a los más altos estándares internacionales y para ello introdujo una serie de modificaciones a la Ley de Mercado de Valores, a la Ley sobre Sociedades Anónimas y al Código de Comercio. Prácticamente todas estas modificaciones tienen por objeto aumentar la información que deben entregar las sociedades tanto a sus propios accionistas como al regulador que las fiscaliza; asegurar una adecuada fiscalización de los mercados; permitir que en éstos las operaciones sean más fluidas; modificar las presunciones de acceso a la información privilegiada; proteger a los accionistas minoritarios aumentando las atribuciones de control  que éstos tienen, reduciendo la asimetría en el manejo de datos en el sistema, a través de la mayor comunicación y transparencia informativa, y precisando las responsabilidades de los directorios, al promover la designación de directores independientes y el aumento de exigencias en la celebración de operaciones con partes relacionadas. Ello, fundamentalmente, con el objeto de aumentar los niveles de transparencia de los mercados y, por tanto, la confianza de los inversionistas. En definitiva, la Ley persigue aumentar la confianza, la inversión, el financiamiento y la valorización de las empresas, con miras al mejor desempeño, de cara a una economía moderna y globalizada.

 

Son múltiples los desafíos y tareas pendientes que tiene el país al respecto, especialmente en lo que dice relación a la asimetría de la información, el funcionamiento de los directorios de las empresas, el tratamiento de los accionistas (minoritarios y controladores) y los sistemas de control interno, entre otros, que no se resuelven exclusivamente mediante un marco legal, sino a través de un cambio cultural en las prácticas al interior de las organizaciones.

 
María Fernanda Russi

Abogado, Grupo Corporativo

mfrussi@az.cl