En el marco del Mes de la Mujer, los invitamos a leer la columna de opinión de nuestra asociada senior del Grupo Penal, Daniela Castillo, sobre el aumento progresivo de las mujeres que ocupan espacios de visivilidad y reconocimiento profesional.
Cada año, la publicación de rankings internacionales genera más expectación en la industria legal. Estas guías, elaboradas a partir de entrevistas con clientes y actores del mercado, buscan identificar a los abogados y firmas más influyentes de cada país y área de práctica en la región. Su influencia es innegable.
En una reciente edición, se aprecia cómo, de manera progresiva, más mujeres comienzan a ocupar espacios de visibilidad y reconocimiento profesional, pese a la evidente brecha de género.
En este proceso, el rol de las gerencias legales y de los propios clientes también ha ido adquiriendo mayor relevancia, al valorar cada vez más equipos diversos e integrados por mujeres con amplia trayectoria.
Aun así, el contraste sigue siendo evidente en varias de las prácticas más relevantes del mercado. En Corporate/M&A, por ejemplo, destacan mujeres que han construido trayectorias sólidas y respetadas, como Carolina Menichetti, Alejandra Daroch, Ana María Yuri, Andrea Saffie, entre otras abogadas que hoy lideran operaciones complejas y asesorías de alto impacto.
Algo similar ocurre en el ámbito del White Collar y litigio, donde emergen con fuerza abogadas de gran trayectoria, cuya presencia demuestra el nivel técnico y estratégico que han alcanzado. Entre ellas destaca particularmente Trinidad Luengo, Catherine Lathrop, Joanna Heskia, Natalia Barros, y también nuestra socia Ariela Agosin, así como Loreto Hoyos, directora del Grupo Penal en az, cuyas nominaciones son evidencia del trabajo riguroso, estratégico y altamente especializado que han desarrollado durante años.
La trayectoria de estas mujeres refleja una característica que comparten: excelencia profesional sostenida, liderazgo en asuntos complejos y una capacidad admirable para abrir espacios en áreas que históricamente han sido altamente competitivas.
Así, las abogadas que hoy destacan se consolidan como referentes e inspiración para las nuevas generaciones de profesionales del Derecho. Su trabajo ha contribuido no solo al fortalecimiento de sus respectivas especialidades, sino también a la efectiva promoción femenina en espacios clave.
Si bien siempre ha habido mujeres litigando con gran nivel, hoy se percibe también un cambio cultural en el entorno: el reconocimiento al mérito que se ha vuelto cada vez más transversal.
En este Mes de la Mujer, corresponde dar un especial reconocimiento a todas aquellas abogadas que siguen contribuyendo al desarrollo del mercado, al fortalecimiento de una profesión cada vez más diversa y su capacidad para abrir camino en una industria en la que aún queda mucho por avanzar.
Columna escrita por:
Daniela Castillo | Asociada Senior Grupo Penal | dcastillo@az.cl




