En este mes del orgullo, la invitación es a reflexionar sobre el rol que cada uno de nosotros puede desempeñar en esa tarea.
El Mes del Orgullo nos invita a reflexionar sobre los avances que la sociedad ha alcanzado en materia de igualdad y reconocimiento de derechos para las personas LGBTIQ+.
Este año, esa reflexión resulta especialmente necesaria. Un estudio reciente elaborado por Ipsos y Fundación Iguales mostró que un 31% de las personas encuestadas percibe un aumento de los discursos de odio hacia la comunidad LGBTIQ+ en redes sociales durante el último año.
Más allá de las cifras, se trata de una señal que no debiera dejarnos indiferentes. Los derechos adquiridos pueden parecer consolidados, pero el respeto y la inclusión requieren ser promovidos y defendidos día a día.
En ese contexto, diversas decisiones y señales provenientes de autoridades e instituciones públicas han reabierto debates que parecían superados. Ello demuestra que la igualdad no es un objetivo alcanzado de una vez y para siempre.
Como abogados y abogadas, tenemos una responsabilidad particular frente a estos desafíos. Nuestro trabajo nos sitúa en una posición privilegiada para comprender cómo el acceso a la justicia puede transformar vidas y cómo las barreras económicas o sociales muchas veces impiden que las personas ejerzan plenamente sus derechos.
El trabajo pro bono nos permite precisamente salir de esa burbuja y poner nuestros conocimientos al servicio de quienes más lo necesitan.
Durante sus 35 años de historia, az ha participado en múltiples iniciativas pro bono orientadas a la protección de derechos. Esto da cuenta que el ejercicio de la profesión jurídica no se limita a la representación de clientes, sino que también implica una responsabilidad con la comunidad y con la construcción de una sociedad más justa.
En este Mes del Orgullo, la invitación es a reflexionar sobre el rol que cada uno de nosotros puede desempeñar en esa tarea. Porque la inclusión no se construye únicamente a través de grandes reformas o declaraciones públicas. También se construye mediante acciones concretas, que permiten que más personas accedan a la protección y a la dignidad que merecen.
Columna escrita por:
Catalina Valdés | Coordinadora pro bono | cvaldes@az.cl




