Columna | La innovación a la luz de la pandemia

En el día mundial de la Propiedad Industrial, desde AZ queremos reconocer el valor que han tenido los activos intangibles a lo largo de la historia de la humanidad, desde las patentes de Nikola Tesla como el Generador eléctrico, Motor electromagnético, Sistema de distribución eléctrica, Método de conversión y distribución de corriente eléctrica hasta los más famosos softwares tales como Microsoft Windows, AutoCAD, Linux, Photoshop, entre otros.

Las mencionadas son sólo algunas de las innovaciones que, frente al duro esfuerzo de la investigación, ingenio, perseverancia y arduo trabajo, han logrado ser un aporte tal a la realidad de la escena científica que las ha hecho merecedora de diversas formas de protección como el derecho de patentes, diseños y/o derecho de autor.

Por estos días en que nos enfrentamos a la pandemia del COVID-19, la importancia de la innovación se ve realzada, y los esfuerzos de muchos agentes están puestos en buscar soluciones para este nuevo escenario al que nos enfrentamos. Se vuelve más necesario que nunca el aporte de la tecnología y de los medicamentos adecuados para hacer la vida más segura.

A nivel mundial, son numerosas las iniciativas que se han lanzado. Entre ellos, la Organización Mundial de la Salud apoya la idea de la creación de un banco voluntario de derechos de patentes, donde estén liberados los datos de pruebas de diagnóstico, medicinas, vacunas, ventiladores, máscaras N95 y otros equipos que puedan compartirse con todos los países para frenar la crisis sanitaria global.

Al respecto, la propia Unión Europea también ha enviado un proyecto de resolución a la Asamblea Mundial de la Salud, máximo órgano de decisión de la OMS, para poner en marcha el banco voluntario como parte de un plan para garantizar el acceso equitativo a pruebas, tratamientos, vacunas y otros productos médicos relacionados al tratamiento de COVID-19.

En la búsqueda de generar soluciones de bajo costo y altamente replicable para luchar contra el COVID-19, se han dado numerosas iniciativas de Open Source, dentro de las cuales se incluyen Opentrons, Chai Open qPCR, OpenPCR, PocketPCR, Open Lung Low Resource Ventilator, Pandemic Ventilator, Folding at Home, entre otros.

La más reciente y relevante de estas iniciativas está dada por el Open COVID Pledge, que ha reunido a los gigantes de la tecnología como Amazon, Facebook, HP, IBM, Microsoft y Sandia National Laboratories para solidarizar con la facilitación de soluciones. Al adherir al Open COVID Pledge, las empresas otorgan una licencia gratuita a su propiedad intelectual para su uso en la búsqueda de soluciones para terminar la pandemia del COVID-19 y minimizar los impactos de la enfermedad, entregando en código abierto que permita una respuesta más rápida que el desarrollo tradicional para abastecer las crisis. Los términos de la licencia entraron en vigor retroactivamente a partir del 1 de diciembre de 2019 y vencerán un año después de que la Organización Mundial de la Salud anuncie el fin de la pandemia.

En Chile los diferentes actores también se encuentran innovando en torno a buscar soluciones prácticas a los desafíos que impone esta nueva realidad. El laboratorio Abbvie, Inc. solicitó la cancelación voluntaria de seis de sus patentes vinculadas a los medicamentos Norvir y Kaletra, cuyos principios activos son testeados para combatir el Covid-19.

En esta misma línea, las propias oficinas de patentes han puesto énfasis en dar a conocer tanto las iniciativas de los creadores, como aquellas que ya pueden ser utilizadas al haberse vencido los derechos. En el caso de INAPI, éste publicó un informe con tecnologías que se encuentran en el dominio público para evitar contagios, el cual contiene una selección de 20 patentes, que – en la medida que no se encuentren amparadas por otros derechos – pueden ser utilizadas en Chile de forma gratuita y sin restricciones para su uso en el mercado nacional.

Por su parte, la OMPI puso en marcha un nuevo mecanismo de búsqueda en la base de datos PATENTSCOPE a fin de apoyar la labor de innovación ante la COVID-19, la cual ofrece a todos los actores de distintos sectores y al público en general una fuente de información fácilmente accesible para mejorar la detección, prevención y tratamiento de enfermedades como el coronavirus, al ofrecer docenas de consultas especialmente preparadas por especialistas en información sobre patentes que han seleccionado determinadas áreas tecnológicas relacionadas con la detección, prevención y tratamiento de la COVID-19.

Asimismo, los esfuerzos de todos los gobiernos se encuentran en resolver y apoyar las soluciones que puedan servir para hacer frente a esta crisis sanitaria. En este contexto, el Ministerio de Ciencia junto con CORFO han lanzado numerosos retos de innovación, dentro de los cuales podemos encontrar aquel que busca encontrar tecnologías que puedan aportar con el Diagnóstico del COVID19, así como también de otros patógenos virales que afectan la salud humana; aquel que apoyará empresas que cuenten con un ventilador mecánico validado técnicamente para escalar su producción y distribución en el país; entre muchos otros que pueden encontrarse en el sitio web de CORFO.

De esta forma, no sólo el empuje del mundo público es objeto de incentivo. La situación actual urge a una proactividad de las industrias y a una sincronía con las necesidades públicas, que hoy variados e importantes agentes han tomado como suyas. Asimismo, corresponde al gobierno generar incentivos y plataformas capaces de atraer las energías del mundo privado, que permitan las mejores y más rápidas soluciones frente a esta situación de crisis.

De este hito histórico de seguro habremos aprendido enormes lecciones. Seguramente esta no es la última pandemia que sufrirá la humanidad, tal como lo han señalado muchos expertos, y más aún, desafíos como el cambio climático nos esperan a la vuelta de la esquina. Sin duda lo que hoy estamos viviendo nos demuestra con claridad que la innovación y la investigación no son meros lujos de una sociedad avanzada, sino herramientas que puede salvar vidas en el corto y largo plazo.

*Esta columna fue escrita por Eugenio Gormáz y Andrea Céspedes del grupo IP de Albagli Zaliasnik.

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Eugenio Gormáz
Director del Grupo IP
egormaz@az.cl
Andrea Céspedes
Asociada
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